5 tips hacia una alimentación más consciente

Mon Bravo • August 12, 2023

Alimentación consciente ¿Qué significa?


En los últimos años ha cobrado más popularidad el concepto de alimentación consciente, pero ¿Te has preguntado exactamente qué significa o qué es lo que implica? Comer conscientemente implica usar todos tus sentidos para experimentar y disfrutar tus alimentos; esta práctica proviene del enfoque de mantener la atención plena en una situación determinada.


El objetivo de mantener la atención plena al momento de consumir tus alimentos es mejorar la satisfacción de comer, saborear mejor tu comida y ser consciente de la elección de tus alimentos.


Sé que estarás pensando que todo esto suena muy bien en la teoría, pero la verdadera pregunta es ¿Cómo llevarlo a la práctica? Es por eso que, he recopilado para ti los siguientes tips para hacerlo más fácil.

Lo primero que debes tener en cuenta, es que la alimentación consciente no es únicamente un ejercicio que harás por un momento o un día, la verdadera intención es que se convierta en un hábito que te permita tomar decisiones asertivas para cuidar de tu cuerpo. Así que, te invito a evitar juzgar los alimentos y abrirte a experimentar sabores, colores, texturas y olores.


Prácticas para una alimentación consciente:


1.   Evita distractores. Aparta de la mesa cualquier distractor o aparato electrónico (televisión, celular, tableta) que pueda atraer tu atención.


2.   Honra tus alimentos. Reflexiona ¿De dónde vienen tus alimentos? Y lo que tuvo que pasar para que estén delante de ti. Agradece a las personas que los prepararon (si tú los preparaste, también hazlo, reconoce tu esfuerzo).


3.   Aprecia el alimento. Obsérvalo con detalle y ve ¿Qué color tiene? ¿Cómo es su textura (suave, rígida, esponjosa, etc.)? ¿Qué atrae más tu atención?


4.   Despierta tus sentidos. Comienza por oler detenidamente el alimento (puedes cerrar tus ojos por un momento), imagina su sabor y piensa si te recuerda algo o alguien.


5.   Empieza a comer. Introduce un bocado pequeño en tu boca, reconoce las texturas y sabores ¿El sabor y la textura son cómo los imaginaste? Mastica lentamente e identifica el sabor que más predomina ¿Qué tanto te gustó? ¿Qué sensaciones corporales te provoca el alimento? Finalmente, puedes preguntarte y reconocer ¿Cómo se siente tu cuerpo después de comer?


El principal objetivo de incorporar estas prácticas en tu rutina es convertirlas en hábitos que te ayuden a mejorar la experiencia al consumir cualquier alimento o bebida. De esta manera, también podrás darte cuenta en lo que estás basando la elección de tus alimentos; es decir, reconocer si eliges tus alimentos porque “es lo que debes comer”, porque para los demás es considerado un “alimento saludable” o porque verdaderamente te gusta y es lo que deseas comer.


La próxima vez que comas, ya sea un snack, tomes un café o se trate de tu comida favorita; pon en práctica estos consejos y reflexiona sobre tu experiencia al consumirlos y si cambió tu forma percibirlos.

 

Además, comer de manera consciente, te permitirá tener un mejor reconocimiento de las señales de hambre y saciedad, mejorar la conexión con tu cuerpo, ya que comenzarás a comer de una forma más intuitiva, y mejorar la relación que tienes con tu comida.


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By Mon Bravo September 25, 2023
El riesgo de juzgar los alimentos Cada vez, más alimentos son catalogados como “malos o prohibidos” o se recomienda evitar su consumo porque “te suben de peso”. Lo preocupante es que, sin darnos cuenta nos vamos adentrando en un espiral donde cada vez es más difícil saber qué comer, promueven comportamientos de rechazo hacia la comida y dañan nuestra percepción corporal. Antes de seguir hablando del tema, te voy contar un poco de mi. Tuve la fortuna de ser cuidada algunos años por mis abuelas maternas y una de sus principales preocupaciones fue que tuviera una alimentación adecuada que promoviera y favoreciera mi crecimiento y me permitiera tener un buen desempeño en mis actividades escolares. Pero nunca se habló de dietas, alimentos bajos en calorías, ni se manifestó preocupación por el peso. Por lo que, mi infancia y adolescencia las viví sin pensar en si tenía un peso adecuado o si tenía que seguir “un tipo de dieta”. Tal vez como yo, creciste en un hogar donde el peso y la comida no eran temas de los que se hablaba de forma negativa; sin embargo, como mujeres, estamos inmersas en la cultura de la dieta e imagen corporal, la cual indiscriminadamente nos señala lo “mal” que se ven nuestros cuerpos, el “deber de cumplir y apegarnos” a los estándares establecidos y normaliza el rechazo hacia nuestro cuerpo. El enemigo a vencer: El rechazo a mi cuerpo Te confieso que, decidí escribir este blog porque es un tema recurrente en mis mis pacientes y porque yo también lo viví. Conformé avanzaba en mis estudios de nutricón, a la par, crecía mi deseo de tener una mejor alimentación y transformar mi cuerpo. Como consecuencia modifiqué mi alimentación creyendo que era la causa del malestar con mi cuerpo, juzgaba y rechzaba la forma en que me había alimentado toda mi vida; cambiando alimentos por las versiones bajas en calorías o light, revisaba obsesivamente las etiquetas nutrimentales, contaba calorías y la mayor parte del tiempo sentía culpa después de comer pues consideraba que “me había portado mal”. Sumado a lo anterior, monitoreaba recurrentemente mi peso porque quería conseguir el peso que según yo era el “ideal” para mi. Dejar atrás esa forma de vida fue un gran reto que me tomó años, principalmente porque la clave fue aceptar y amar mi cuerpo tal como era; y entender que mi valor como como mujer y profesional no se defenía por mi peso corporal. Pues no solo buscaba ese peso y cuerpo ideal, sino que también deseaba proyectar, a través de mi peso, una imagen de nutrióloga confiable y respetable, como si mi valor y conocimientos dependieran de un número en la báscula. Un número no te define Si te identificaste con alguna situación anterior, quiero decirte que puedes liberarte de ese estilo de vida, no tienes que seguir reglas que no son tuyas. Vivir en tu cuerpo debe sentirse como una experiencia cómoda, placentera y libre de señalamientos. No sigas intentando modificar o transformar tu cuerpo, no lo compares con el de nadie más; tu cuerpo es único. Empieza a valorar el que tienes y cambia tu mirada hacia una más compasiva. Espero que mi experiencia te ayude a ver a tu cuerpo desde una perspectiva diferente porque mereces vivir sin ataduras, comer sin culpa, amar el cuerpo que habitas y no sentirte definida por un número en la báscula.
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